Sesión 7 ( responsabilidad de actores)




Responsabilidad de actores
 El sindicato reivindica que los actores también son ciudadanos que sufren la reforma laboral y el paro, son pacientes de la sanidad pública, padecen los recortes en educación, también son padres y conocen y viven "de cerca la injusticia de los desahucios".
"¿Qué harían los maestros si dispusieran de dos horas en directo en la 1 de Televisión Española el próximo domingo por la noche, en horario de máxima audiencia? ¿Qué harían los trabajadores de la Sanidad Pública? ¿Qué harían las personas en paro? ¿Qué harían las personas a quienes sacan por la fuerza de sus casas al no poder hacer frente a las deudas con los bancos?", manifiesta la Unión de Actores y Actrices de Madrid en el mismo comunicado.

El próximo domingo podría ocurrir que dijéramos 'No' a los recortes
Desde éste, se hace pues un "llamamiento a la reflexión a los compañeros del cine que tienen el honor de participar en la celebración de los premios Goya, ya sea como nominados o como presentadores". Así, respetando la "libre decisión de cada uno de hacer o decir lo que le venga en gana", llaman a "reflexionar sobre la situación actual del colectivo y la responsabilidad de cada uno ante la misma".
 "Muchos pueden pensar que la gente de la cultura no debería expresar en público sus opiniones acerca de lo que sucede a su alrededor, que deberían limitarse al ejercicio de su profesión. Muchos pueden pensar que la implicación de los artistas en el 'No a la Guerra' les supuso el rechazo por parte de un sector de la población", argumenta el sindicato antes de recalcar que "también son muchas las personas" que creen que los actores tienen "la responsabilidad de aprovechar el altavoz" del que disponen "y del que tanta gente carece".
En la llamada Cuarta Revolución Industrial,vista como un nuevo salto en la transformación de la humanidad, tiene cabida importante la gestión de la responsabilidad social. El  desarrollo y uso de herramientas tecnológicas implica oportunidades de agregar valor a iniciativas para la transformación, tanto con propósitos de difusión masiva como el fortalecimiento de la sostenibilidad, la consolidación de alianzas y la innovación.
En el ámbito de la comunicación, además del apoyo a la gestión reputacional que brindan las diferentes redes sociales y las plataformas web, las nuevas tecnologías o TIC agregan valor, en forma exponencial, a la gestión de la responsabilidad social y su dimensión agencial-relacional. La comunicación, desde una perspectiva instrumental, refuerza la interacción entre actores y los propósitos colaborativos implícitos en las alianzas, o la necesidad de confiabilidad de los procesos y sus resultados. Y vale resaltar que la tri-sectorialidad (público-privado-civil), polo asociativo de la sociedad actual (Gruson,  2010) o la promoción del valor compartido (Kramer y Porter, 2011) es una de las tendencias hacia la cual apunta la responsabilidad social y el desarrollo sustentable, con énfasis en el entendimiento y la cooperación entre la sociedad civil, la empresa privada y el sector público.
Precisamente, uno de los principales hallazgos del estudio Latin American Communication Monitor 2016-2017, liderado por la red Euprera, es el creciente interés de los profesionales del área por la incorporación de big data a los procesos de comunicación y la vinculación con los actores socialesestratégicos o stakeholders.
El uso de las TIC permite mayores oportunidades de acoplamiento y evolución en las capacidades y competencias organizacionales y el mejor aprovechamiento de recursos para el logro de objetivos comunes. Las alianzas, en cualquiera de los temas característicos de la Responsabilidad Social, se avizoran además como el camino para fomentar o redimensionar el concepto de comunidades a través de lo virtual, de los intereses comunes y la horizontalidad en las conversaciones. Las plataformas permiten crear comunidades, consolidarlas y dinamizarlas, además de aportar elementos (como las aplicaciones) que facilitan el interés, el diálogo, la viralidad, así como la sistematización de procesos y organización de datos para el  monitoreo, sistematización de la gestión y validación de resultados, como los reportes de sostenibilidad, por ejemplo. Así se suma credibilidad en el cumplimiento de compromisos, base esencial de toda alianza efectiva y productiva.
Según la interpretación elaborada por la Fundación Avina en relación al estudio impulsado por la organización Foundation Center (Monitor Institute, 2013), se requiere de un pensamiento estratégico antes de vincular una organización al vasto portafolio de vías tecnológicas o plataformas que den soporte a la gestión social colaborativa. Se trata de un camino viable y necesario, especialmente para las iniciativas o proyectos con participación o asociación de distintas partes, independientemente de su ubicación geográfica o radio de acción.
Se debe identificar bien la necesidad, con sus correspondientes procesos, y luego, seleccionar la herramienta. Se evitan así errores y costos financieros y de tiempo, innecesarios. Incluso evaluar si tal vez, en el espectro de posibles aliados de un proyecto o iniciativa se encuentra algún proveedor de tecnología con intenciones de ofrecer valor social a través de lo que sabe hacer, tal como es el caso de la organización Wingu, fundada en Argentina para brindar apoyo en la materia.
En el referido análisis del Foundation Centerse identifican 170 herramientas tecnológicas, organizadas en 16 categorías. Muchas de ellas se complementan, y cuentan con capacidad  de atender tres grandes categorías de necesidades de las organizaciones sociales y civiles: De descubrimiento-búsqueda (aprendizajes, actores y prácticas, como por ejemplo, directorios); de acción (diseño, construcción de relaciones,  transacción o intercambio) y de medición (progreso de los proyectos, influencia e impacto).

El sindicato reivindica que los actores también son ciudadanos que sufren la reforma laboral y el paro, son pacientes de la sanidad pública, padecen los recortes en educación, también son padres y conocen y viven "de cerca la injusticia de los desahucios".
"¿Qué harían los maestros si dispusieran de dos horas en directo en la 1 de Televisión Española el próximo domingo por la noche, en horario de máxima audiencia? ¿Qué harían los trabajadores de la Sanidad Pública? ¿Qué harían las personas en paro? ¿Qué harían las personas a quienes sacan por la fuerza de sus casas al no poder hacer frente a las deudas con los bancos?", manifiesta la Unión de Actores y Actrices de Madrid en el mismo comunicado.
Responsabilidad de actores
El próximo domingo podría ocurrir que dijéramos 'No' a los recortes
Desde éste, se hace pues un "llamamiento a la reflexión a los compañeros del cine que tienen el honor de participar en la celebración de los premios Goya, ya sea como nominados o como presentadores". Así, respetando la "libre decisión de cada uno de hacer o decir lo que le venga en gana", llaman a "reflexionar sobre la situación actual del colectivo y la responsabilidad de cada uno ante la misma".
 "Muchos pueden pensar que la gente de la cultura no debería expresar en público sus opiniones acerca de lo que sucede a su alrededor, que deberían limitarse al ejercicio de su profesión. Muchos pueden pensar que la implicación de los artistas en el 'No a la Guerra' les supuso el rechazo por parte de un sector de la población", argumenta el sindicato antes de recalcar que "también son muchas las personas" que creen que los actores tienen "la responsabilidad de aprovechar el altavoz" del que disponen "y del que tanta gente carece".



En este artículo se comentan las dimensiones interna y externa de la responsabildid social, sus actores y el papel que pueden adoptar las políticas públicas.

1.- Dimensiones de la responsabilidad social empresarial.

La responsabilidad social de la empresa tiene dos dimensiones:
  • Una dimensión interna, que afecta a sus trabajadores, a su impacto medioambiental, a la gestión de las materias primas, a sus condiciones de trabajo o la peligrosidad de sus productos
  • Una dimensión externa frente a la sociedad en su conjunto, proveedores, consumidores, clientes, contratistas..., en otras palabras, los denominados stakeholders o partes interesadas que no son otros que colectivos con los que la empresa se relaciona y a los que debe generar algún valor si se autodefine como socialmente responsable.
Sea cual sea la dimensión en la que participe, todos los grupos de interés tienen unas necesidades comunes, que son:
  • Transparencia informativa: especialmente valorado por quienes desean conocer en todo momento determinados aspectos esenciales e impacto presente y futuro de la organización.
  • Participación: la comunicación permanente y el diálogo resultan imprescindibles cuando se quiere establecer una relación de beneficio mutuo y se desea conocer las necesidades de las partes interesadas.
  • Beneficio mutuo: las personas y grupos sociales que interactúan con las empresas esperan obtener contraprestaciones que les permitan desarrollarse y progresar no sólo en lo económico, sino también en lo social y en lo medioambiental de forma equilibrada, con vocación de largo plazo y sin comprometer el desarrollo de las generaciones futuras.

Responsabilidad social de las empresas. Dimensión interna.

.- Gestión de los recursos humanos.

Quizás, uno de los desafíos más importantes a los que se enfrentan hoy en día las empresas es atraer a trabajadores cualificados y lograr su permanencia. En este contexto, las medidas podrían incluir la formación continua, la mejora de la información en la empresa, un mayor equilibrio entre trabajo, familia y ocio, una mayor diversidad de recursos humanos, la igualdad de retribución y de perspectivas profesionales para las mujeres, la participación en los beneficios o en el accionariado de la empresa y la consideración de la capacidad de inserción profesional y la seguridad en el lugar de trabajo.
Por otro lado, las prácticas responsables de contratación, en particular las no discriminatorias, podrían facilitar la contratación de personas pertenecientes a minorías étnicas, trabajadores de mayor edad, mujeres, desempleados de larga duración y personas desfavorecidas. Dichas prácticas son fundamentales para conseguir los objetivos de reducción del desempleo, y la lucha contra la exclusión social prevista en la estrategia europea de empleo.

.- Seguridad y salud en el trabajo.

El aumento en la tendencia a subcontratar tareas a contratistas y proveedores hace que las empresas dependan en mayor medida del comportamiento de sus contratistas en el ámbito de la salud y la seguridad, sobre todo cuando trabajan en las instalaciones de la empresa.
La tendencia de las empresas y las organizaciones a incluir criterios de salud y seguridad en el trabajo en su régimen de contratación ha permitido adoptar regímenes generales basados en requisitos uniformes que deben ser respetados por los programas de formación y de gestión de la salud y la seguridad de los contratistas, los cuales permiten a terceros realizar la «certificación» o dar la aprobación inicial del contratista y vigilar la mejora continua del programa.
A medida que aumentan los esfuerzos por mejorar la salud y la seguridad en el lugar de trabajo y la calidad de los productos y servicios, se multiplican también las presiones para que en el material promocional de la empresa se mida, documente y comunique dicha calidad.

 

.- Adaptación al cambio

La amplia reestructuración industrial que tiene lugar en Europa suscita preocupación entre los trabajadores y otros interesados porque el cierre de una fábrica o los recortes importantes de mano de obra pueden provocar una crisis económica, social o política grave en las comunidades. Son pocas las empresas que no han necesitado una reestructuración, acompañada a menudo de una reducción de la plantilla. Según estudios, menos del 25 % de las operaciones de reestructuración logran sus objetivos de reducción de costes, incremento de la productividad o la mejora de la calidad y del servicio al consumidor, ya que a menudo dañan la motivación, la lealtad, la creatividad y la productividad de los trabajadores.
Reestructurar, desde un punto de vista socialmente responsable, significa equilibrar y tener en cuenta los intereses y preocupaciones de todos los afectados por los cambios y las decisiones. En la práctica, para el éxito de cualquier reestructuración, la forma es tan importante como el fondo. Debe prepararse adecuadamente, identificando los riesgos más importantes, calculando todos los costes directos e indirectos de las estrategias así como medidas alternativas, y evaluando todas las opciones que permitirían reducir los despidos necesarios.
Comprometiéndose con el desarrollo local y las estrategias activas de empleo las empresas pueden atenuar las consecuencias sociales y locales de las reestructuraciones de gran dimensión.

 

.- Gestión del impacto ambiental y de los recursos naturales

En general, la disminución del consumo de recursos o de los desechos y las emisiones contaminantes aumenta la competitividad y reduce el impacto sobre el medio ambiente al disminuir sus gastos energéticos, de eliminación de residuos o de descontaminación.
Por otro lado, la política integrada de productos, PIP (análisis de las repercusiones del producto a lo largo de todo su ciclo vital), constituye un buen ejemplo de un planteamiento que posibilita la colaboración de las autoridades públicas y las empresas.
Otro planteamiento que fomenta la responsabilidad social de las empresas es el sistema comunitario de gestión (EMAS o ISO 14001) y de auditoría de calidad y medioambiente, ISO 19000, el cual anima a las empresas a crear, de forma voluntaria, sistemas de ecoauditoría y ecogestión en la compañía o el emplazamiento industrial dirigidos a estimular la mejora constante del rendimiento ecológico. Periódicamente se publican informes sobre dicho rendimiento, verificados por organismos acreditados.

 

.- Trabajadores

Incluye a todas aquellas personas que desarrollan su trabajo en la organización con un contrato, laboral o profesional, y a cambio de una retribución dineraria y/o en especie, ya sean directivos o no.
El término trabajador es lo suficientemente genérico como para abarcar tanto a los empleados directos como a aquellos otros cuya relación contractual la tienen con una empresa empleadora intermediaria (subcontratas o empresas de trabajo temporal). Mientras que los trabajadores o profesionales que facturan sus servicios a la empresa se encuadran en el grupo de interés de los proveedores, salvo que la relación contractual implique exclusividad.
Los empleados se encuentran habitualmente representados por los delegados, los comités de empresa y/o los sindicatos de trabajadores. En ocasiones pueden agruparse también en plataformas u asociaciones.
Precisan de una retribución justa, salud y seguridad, respeto y desarrollo profesional en igualdad de condiciones, mantenimiento del empleo, conciliación de la vida familiar, etc.

 

.- Accionistas o propietarios.

Son todas aquellas personas y entidades que poseen participaciones en la propiedad de una empresa. En el caso de las sociedades de capital, en función de la cuantía de la aportación se puede distinguir entre accionistas dominantes y accionistas minoritarios. Los empleados, por su parte, pueden ser también accionistas.
Según la personalidad jurídica de éstos se puede diferenciar entre accionistas individuales y accionistas institucionales (entidades de capital riesgo o fondos de inversión y de pensiones).
El accionista con vocación de permanencia en la organización se acerca al concepto de propiedad o empresario, normalmente implicado en la gestión y en la marcha del negocio.
Por contra, el accionista que busca exclusivamente una rentabilidad económica a su aportación se le asocia con la figura del inversor externo, individual o institucional, por lo que puede ser más adecuado incluirlo como grupo de interés externo.
Pretenden la recuperación de su inversión con rentabilidad y la información transparente y periódica. No obstante, no todos los inversores buscan alcanzar exactamente las mismas contraprestaciones, en igual espacio de tiempo: los accionistas con intención de permanencia en el proyecto empresarial, tienen expectativas muy distintas a aquellos cuya inversión es puramente especulativa o de aquellos otros que además intervienen activamente en la gestión

Comentarios

  1. Es sumamente importante tener la conciencia de la responsabilidad de los actores, la responsabilidad de gestionar todo aquello que abra campo en trabajo.

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